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FEMINAS

En el territorio del diseño y del arte, vienen a la mente representaciones visuales y formales de la mujer, un recurso habitual donde el cuerpo se convierte en un objeto fetiche. Uno de los ejemplos más conocidos en el diseño de productos probablemente sea la silla HIM&HER del diseñador Favio Novembre, un conjunto de dos sillas, donde una de ellas imita y casi reproduce el cuerpo de un hombre y la otra, el de una mujer. 

Pero más allá de esa visión explícita de la mujer, de su fisionomía frecuentemente retratada desde una perspectiva masculina, me interesa el fenómeno de la introducción de la mujer en la disciplina del diseño; un nuevo capítulo su historia. No es nada inesperado ni sorprendente, sino un cambio lógico, natural… y es que hay una ola de féminas que llevan ya unos cuantos años destacando en este mundo del diseño.

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Ray Eames

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Charlotte Perriand

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Eileen Gray

 

PIONERAS

A lo largo de la historia del diseño, no son muchos los nombres de mujeres que recuerdo o soy capaz de enumerar: Eileen Gray, Charlotte Perriand o Ray Eames, por ejemplo. Todas ellas habitualmente citadas como colaboradoras de los grandes diseñadores (en masculino) de la época. Por ejemplo, Ray Eames, que trabajaba codo con codo con su esposo Charles Eames… Pero podría, en cambio, hacer un extenso listado de mujeres con nombre propio y con trayectoria en solitario en el circuito actual del diseño. Algunas destacan por contar con un lenguaje singular que las convierte en diseñadoras con su propio sello, casi como si se tratara de una denominación de origen. Trabajan de forma minuciosa cada concepto o “germen” de los objetos que idean, cada detalle del proceso de creación y producción, generando productos que sobresalen ante la multitud, envueltos en ese imaginario particular que emana cada una de sus creadoras. Hablamos, por ejemplo, de Patricia Urquiola, Matali Crasset, Hella Jongerius o Ana Mir. Todas ellas bien distintas entre sí. Y es que no se trata de un diseño con visión femenina, sino de una manera de crear que las identifica, y que sabemos que forma parte de su propia esencia.

Por un lado, Patricia Urquiola y Hella Jongerius, dos maestras de la conciliación de las técnicas artesanales y los procesos industriales, y que hacen de cada producto un objeto único, útil y digno de ser admirado. Por otro, Matali Crasset o Ana Mir con una posición más transgresora, inconformista, donde el cuestionamiento está presente en cada uno de sus proyectos para encontrar soluciones a problemas ya conocidos o no tanto. Aunque no representan un diseño de mujeres para mujeres, sí es cierto que la perspectiva femenina ha reforzado una serie de valores como la conservación, la tradición, la recuperación, el inconformismo social.

En paralelo, como si se tratara de sus hermanas pequeñas y con el terreno más allanado, emerge con fuerza una nueva generación de diseñadoras que demuestran esa misma personalidad fuerte y enérgica, un carácter activo e inconformista. En esta nouvelle vague del diseño figuran diseñadoras del panorama nacional como Cristina Toledo, Attua Aparicio y Nieves Contreras, en cuyos trabajos se subraya de nuevo esa exploración del concepto, esa capacidad de indagar en el problema para resolver situaciones cotidianas siempre bajo una visión totalmente personal.

Ahora más que nunca, las mujeres suenan en el diseño, o simplemente tienen más notoriedad. En cualquier caso, es un reflejo de nuestra realidad social, donde en el diseño como en el resto de profesiones se desdibuja la etiqueta “esto es trabajo de”… Además, todas las pistas (presencia en las escuelas punteras, trabajo de diseñadoras con empresas de referencia) apuntan a que su papel dentro del diseño será cada vez más protagonista.

DXI44 FEMALE/HEMBRA
Winter/Invierno 2012/13

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