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JOSÉ GUERRERO, O LA VUELTA A LOS LUGARES DE LA MEMORIA

El Museo de Arte Abstracto de Cuenca acoge hasta finales de septiembre la muestra Pelegrinaje (1966-1969) del pintor granadino José Guerrero.

Hay una imagen en la que aparecen algunos de los ilustres invitados a la inauguración del Museo de Arte Abstracto Español de Cuenca en julio de 1966. En ella vemos a los jóvenes Yturralde y Teixidor, a Gustavo Torner, a Amalia Avia y Carmen Laffón, a Millares y Gerardo Rueda; también a Lucio Muñoz; en el centro, abajo, a un divertido Eusebio Sempere y a su fundador, Fernando Zóbel. Y, por supuesto, a José Guerrero, que ha vuelto de Nueva York (donde ha conocido a la galerista Betty Parsons, de la que supimos gracias a la biografía que de Mark Rothko trazó Annie Cohen-Solal). Ha regresado porque ha sabido de dos proyectos: el del propio Zóbel y su flamante museo y el de otra galerista, Juana Mordó, asimismo presente en la instantánea.
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Inauguración del Museo de Arte Abstracto Español el 1 de julio de 1966.

Como Max Aub, Guerrero volvió a España en la década de 1960, pero no para quedarse. En los tres años que permanece entre nosotros antes de volver a los Estados Unidos, el pintor granadino, que aprovecha para sumarse al grupo de Cuenca y comprar allí una casa (como harán Bonifacio, Antonio Pérez y otros tantos artistas o amigos), aprovecha para buscar en sus raíces: en la poesía de Federico García Lorca, cuya influencia da de sí obras como Pelegrinaje (y no “peregrinaje”, en alusión a la obra lorquiana) tras una visita a Víznar, donde se cree que el poeta fue asesinado; pero también en otros lugares a los que  quiso volver la memoria recobrada del pintor.
La exposición que puede verse estos días en Cuenca se compone de sesenta obras entre lienzos, obra sobre papel y obra gráfica, incluida la carpeta que editó Juana Mordó en 1967 (Seis litografías), con texto del poeta Jorge Guillén. Son obras de este breve interludio en España. En cuanto a sus características formales, la pintura de Guerrero se caracteriza por la preeminencia del gesto y el color; tales son sus características más notables.
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Pelegrinaje (1966-1969). José Guerrero Museo de Arte Abstracto Español (Cuenca)

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Pelegrinaje (1966-1969). José Guerrero Museo de Arte Abstracto Español (Cuenca)

En la última sala de la muestra se ha dispuesto material diverso de aquella inauguración a la que aludíamos al principio y de aquellos primeros días de su puesta en marcha. Fotografías de grupo como la que describíamos dan paso a otras de sus diversos protagonistas, obra de Jaume y Jordi Blassi: ahí encontramos en plena acción, a Chillida o a Antonio Saura en su estudio de la calle San Pedro; a Gustavo Torner acompañado de Joan Hernández Pijuan y Bonifacio Alfonso, o a José Guerrero en su periplo conquense. Podemos contemplar asimismo catálogos, carteles, todo aquel material que por aquel entonces imprimió o diseñó el gran Ricard Giralt Miracle. Pero esa es otra historia.

Pelegrinaje (1966-1969). José Guerrero
Museo de Arte Abstracto Español (Cuenca)
Hasta el 29 de septiembre de 2019

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