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CONFIDENCIAS DE MR. INCÓMODO

Déjenme que me presente: mi nombre es Mr. Incómodo. Nací en un pequeño pueblo de un lugar recóndito al que únicamente puede llegarse mediante un tortuoso camino, repleto de baches y de acechantes ojos salvajes pertenecientes a seres desconocidos para la mayoría de ustedes. Mis padres, Fatigoso y Dificultosa, me bautizaron con este fantástico nombre que, sin duda, ha marcado mi posicionamiento frente a la vida; además de enseñarme valores tan loables como el sufrimiento y el odio. Supongo que, en este punto, el lector ya habrá deducido que mi gran pasión es la incomodidad.

Mi vida discurre en la solitud de mi ombría casa, únicamente interrumpida por la horrible voz de mi repelente vecina, doña Ergonomía. Detesto cuando, con su habitual dulzura, se empeña en afirmar que el confort debería estar presente en todos los elementos de nuestro entorno. ¡Qué se ha creído! ¡Qué desfachatez! ¡Cómo puede decir semejantes patrañas! Por suerte, muchos diseñadores no la tienen en cuenta y proyectan maravillosos ejemplos de incomodidad. Únicamente les hablaré de algunos referentes, puesto que la lista es muy extensa. Efectivamente, el mundo está atestado de elementos que me homenajean.

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The Unconfortable. Diseño: Katerina Kamprani

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Armadillo. Diseño: Alexander MacQueen

Entre mis objetos preferidos están los zapatos femeninos. La mayoría de ellos están diseñados a partir de unos estándares de belleza muy exigentes. Las mujeres se ven obligadas a enfrentarse a ellos, tanto por iniciativa propia como por imposición de la sociedad. Scary Beautiful, diseñado por Leanie van der Vyver, critica esta visión de la moda que intenta crear una mujer sexy y complaciente; lleva hasta el extremo esta tendencia para evidenciar que no necesariamente debe ser natural, inevitable e inmutable. Scary Beautiful no proporciona elegancia (típica de los zapatos con tacón) ni estiliza la silueta femenina, sino todo lo contrario, crea torpeza y deformación. Por su parte, Alexander McQueen ha declarado que su objetivo es crear mujeres “tan fabulosas que nadie se atreva a ponerle la mano encima”. Él es quien diseñó otro de mis zapatos favoritos: Armadillo. Tanto uno como otro son un buen ejemplo de la perfección de la moda, de la exaltación de la incomodidad. Aunque los buenos tiempos ya pasaron, con corsés y miriñaques, todavía hay esperanza.

Objetualmente, encontramos interesantes ejemplos como la serie The Uncomfortable realizada por Katerina Kamprani. Dicha serie presenta elementos cotidianos que realzan la incomodidad y que, sin duda, son herederos de los objetos imposibles de Jacques Carelman. Una llave imposible de encajar en la cerradura sin acabar con tus dedos o una cuchara que prácticamente te obliga a derramar el contenido son algunas muestras dignas de mención.

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Objetos imposibles de Jacques Carelman

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Objetos imposibles de Jacques Carelman

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Patrice Letarnec ha creado una colección titulada Uncomfortable

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Patrice Letarnec ha creado una colección titulada Uncomfortable

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Patrice Letarnec ha creado una colección titulada Uncomfortable

Un ámbito con muchas posibilidades es el mobiliario; me encanta observar cómo los usuarios cambian constantemente de posición al estar sentados porque el respaldo o asiento de su silla se clava incisivamente en su cuerpo, cómo se ven deslumbrados por determinadas lámparas o cómo se quedan con cara de estúpidos al no saber utilizar algún aparato electrónico. ¡Magnífico! El fotógrafo francés Patrice Letarnec ha creado una colección titulada Uncomfortable, ha tenido la genial idea de transformar algunos iconos de diseño en propuestas más sustanciosas en las que predomina la incomodidad, la absurdidad y la falta de practicidad. Así, observamos que el Fauteuil de Salon diseñado por Jean Prouvé tiene patas de diferentes tamaños que imposibilitan la estabilidad del usuario o que al Lounge Sofa diseñado por Hee Welling para HAY se le han añadido unas protuberancias de madera que hacen que resulte impracticable. Además, ¿quién dijo que una silla sirve para descansar? Benoît Malta ha diseñado Passive Behaviours, una colección de muebles que implica la participación del usuario, evitando así el sedentarismo. La intención es crear una “incomodidad soportable” para propiciar el movimiento continuo de nuestro cuerpo, impidiendo posturas crónicas estacionarias. En definitiva, confirma mi teoría: la incomodidad es beneficiosa para nosotros.

No menos importante es la incomodidad a nivel gráfico, conseguida principalmente a través de la ilegibilidad. Algunas características para alcanzarla son: complejidad e incoherencia de formas tipográficas, ausencia de homogeneidad en proporciones o anchos, utilización de múltiples ejes para crear desorden compositivo, contrastes cromáticos inadecuados y ausencia de interletraje e interlineado. David Carson, una de las grandes figuras del diseño gráfico, juega con los límites de la legibilidad magistralmente; lo vemos en los posters realizados en 2011 para el Surf Film Festival de San Sebastián.

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David Carson, Posters realizados en 2011 para el Surf Film Festival de San Sebastián.

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David Carson, Posters realizados en 2011 para el Surf Film Festival de San Sebastián.

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Nine Hours, un hotel diseñado por Studio S. Este hotel ofrece una experiencia de lujo durante nueve fantásticas horas (una hora de ducha, siete horas para dormir y una hora de descanso).

Finalmente, la incomodidad a nivel espacial es básica para conseguir la plenitud. Una manera de lograrla es con una escala inadecuada, los espacios excesivamente grandes o demasiado pequeños harán que el usuario se sienta perturbado. Mis preferidos son los espacios mínimos, tan necesarios en la sociedad actual superpoblada. Un ejemplo serían los hoteles capsulas, tan de moda en Japón. Sin lugar a dudas, mi próximo destino será Tokio para poder disfrutar de Nine Hours, un hotel diseñado por Studio S. Este hotel ofrece una experiencia de lujo durante nueve fantásticas horas (una hora de ducha, siete horas para dormir y una hora de descanso). Cuenta con 125 cápsulas repartidas en nueve pisos, cuartos separados para hombres y mujeres, vestuarios, duchas y un salón. ¡Qué más se puede pedir! Otro buen ejemplo es Paco, un modelo conceptual proyectado por Jo Nagasaka y Schemata, un estudio de arquitectura japonés. Se trata de un espacio mínimo de 3m x 3m con todo lo necesario para vivir; la estructura es de madera y cuenta con una hamaca, una mesa (también utilizable como escritorio) y un lavabo con ducha. Sirve para imaginar un nuevo estilo de vida gracias a su facilidad para trasladarse.

En definitiva, yo, Mr. Incómodo, reivindico la incomodidad como un elemento esencial del ser humano; no se puede vivir sin ella, tal y como queda demostrado a lo largo de la historia. Además, ¡qué aburrida sería la vida si todo fuese cómodo!, ¿qué pasaría si no existiese el sufrimiento?, ¿qué valor tendría la felicidad sin amargura?, ¿alguien puede imaginar un mundo sin odio?, ¡imposible, nunca ha existido!

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“Paco”, un modelo conceptual proyectado por Jo Nagasaka y Schemata. Un espacio mínimo de 3m x 3m con todo lo necesario para vivir.

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“Paco”, un modelo conceptual proyectado por Jo Nagasaka y Schemata. Un espacio mínimo de 3m x 3m con todo lo necesario para vivir.

 

 

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