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HIROSHIGE Y SU ÉPOCA

El último gran representante del Ukiyo-E (estampas japonesas), fue Utagawa Hiroshige. La estampa japonesa es una xilografía, en la que además del dibujo, se debe imprimir la estampa tantas veces como colores tenga. El dibujo se hacía con tinta sobre una hoja de papel que después se pegaba en una plancha de madera; después el grabador empezaba a tallar la madera grabando para cada color una plancha de acuerdo con la primera. Luego el papel definitivo se aplica sobre todas las planchas. A continuación con una prensa, y según la fuerza que se le imprimiera, se obtenían los distintos matices en las intensidades de color.

En la primera mitad del S XIX, Hiroshige fue el último gran maestro del Ukiyo-e ( Imágenes del Mundo Flotante). Mientras la mayoría de los artistas Ukiyo-e se dedicaban sobre todo a representar mujeres hermosas ó celebrados actores de Kabuki, Hiroshige desarrolla su genio haciendo pinturas de paisajes,con un punto de vista genial, profundamente poético de su visión de la naturaleza. Compuso más de 8000 pinturas que además de tener una gran audencia entre sus contemporáneos japoneses, influyó en artistas occidentales como Cezanne ó Van Gogh. Es el pintor de las estaciones, dotando a los cielos con las peculiaridades de cada época del año. El buscaba la quietud de la naturaleza ya que amaba la tranquilidad; también disfrutaba del Kyoka y de la poesía Haiku, y todo ese espíritu se siente en sus dibujos. Amaneceres, crepúsculos, densas nieblas, nevadas nocturnas, rios fluyendo con sus peces y sus pescadores, el trabajo de los campesinos, un lirismo tranquilo con cerezos floreciendo por doquier.

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

La serie completa de ” Las 53 estaciones del Tokai-do” es la exposición que se puede ver en el Muvim. El Tokai-do era una antigua ruta que conectaba la ciudad de Edo (Tokyo) con Keishi (Kyoto). Tokai-do significa “El camino del Mar del Este”. Esta serie apareció justo después que “Treinta y seis vistas del Monte Fuji” de Hokusai, obra que estableció esta nueva temática de los grabados paisajísticos. En 1832 Hiroshige viajó desde Edo a Kyoto por la ruta Tokai-do. Los paisajes de la travesía impresionaron al artista que al regresar del viaje comenzó a trabajar en los grabados. Produjo 55 grabados; uno por cada estación, más una pieza del punto de partida (Nihonbashi), y otra por el final (Llegada a Kyoto). Los grabados en madera de este estilo costaban entre 12 y 16 monedas de cobre, lo equivalente al precio de un par de sandalias de paja o un plato de sopa. Shinagawa, Kawasaki, Kanagawa, Hodogaya, Totsuka, Fujisawa, y así hasta 53 estaciones en un hermoso recorrido por el Japón del Siglo XIX.

Van Gogh incorporó elementos estilísticos en su trabajo de los Ukiyo-e, y en una ocasión manifestó: “…todos mis trabajos están fundamentados en el arte japonés…” y describió a los impresionistas como los “japoneses de Francia”. También puede verse en la exposición “La gran ola de Kamagawa”, el famosísimo grabado perteneciente a la serie “36 vistas del Monte Fuji” de Hokusai, su coetáneo más eminente. MUVIM (Valencia) del 25 de Abril al 1 de Julio de 2018

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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HIROSHIGE. Cortesía del MuVIM

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